Nota del Equipo Web: Último tema de “Sois el Cuerpo de Cristo”, basado en las Orientaciones del Movimiento para los equipos del mundo, a partir de la epístola en que Pablo nos dice: “Ustedes son el Cuerpo de Cristo” y publicado por la Superregión España publicó en la Carta ENS 102 de septiembre-octubre de 1983: 

 

Formamos realmente el Cuerpo de Cristo en la medida que vivimos en comunión de fe, de amor, de esperanza.

 

La esperanza es estímulo permanente para una vida de compromiso. En realidad, la vida auténticamente humana sólo se logra a base de una esperanza firme. Los cristianos tenemos que ser capaces de dar razón de nuestra esperanza. Y ser un motivo constante de esperanza en la Vida.

 

Movidos por la esperanza, luchamos por el futuro. Y entonces somos capaces de ser testigos de salvación en un mundo nuevo.

 

Nosotros creemos que los auténticos valores familiares son una verdadera esperanza de futuro. Porque son capaces de renovar profunda y permanentemente la sociedad. También podemos, y debemos, renovar la Iglesia. Porque somos capaces de aportar nuestro afán, nuestras conquistas... nuestra esperanza.

 

Tal esfuerzo se hace más necesario cuando el desaliento cunde abundantemente. La esperanza es la cura definitiva del desánimo.

 

Pero la esperanza no es ningún sentimiento vacío. Nosotros mismos la engendramos y descubrimos su verdadero contenido y alcance. La engendramos cuando somos estímulo para una vida más auténtica. La engendramos cuando acompañamos y apoyamos el crecimiento de los otros. La engendramos cuando nos responsabilizamos con los demás de la existencia de todos.

 

Todo esto realizado sencilla, espontánea y humildemente. Atendiendo a los problemas de nuestros hermanos y festejando con ellos su gozo de existir.

 

Tenemos que vivir en clave positiva. Que cada día es una esperanza renacida. Porque una jornada es una prodigiosa posibilidad para vivir intensamente.

 

Hemos de construir un cuerpo ágil, ligero. Atractivo. Que se viva como garantía de liberación compartida y no como obligación que pesa. Estamos bajo el signo de la resurrección. Somos cuerpo resucitado. Por eso asumimos con gozo todo lo positivo de la existencia. Por eso acogemos agradecidamente el don positivo de cada hermano. Por eso brindamos festivamente el propio don que nosotros somos.

 

1. ¿En qué circunstancias o momentos se da el desaliento entre nosotros?

 

2. ¿Cuáles son los principales motivos reales de nuestra esperanza?

 

3. ¿Qué nos ayuda más a ser testigos de esperanza?

 

................................Nota del Equipo Web: las itálicas son nuestras.