Del Equipo Web: Continuamos el Tema de Estudio en Equipo que la Superregión España publicó en la Carta de los ENS de septiembre-octubre de 1983: “Sois el Cuerpo de Cristo”, tema basado en las Orientaciones del Movimiento para los equipos del mundo, a partir de la epístola de Pablo en que nos dice: “Ustedes son el Cuerpo de Cristo”.

 

Sabemos muy bien lo que significan estas palabras. Seguro que ya no representan para nosotros una mera recomendación «litúrgica». De una forma o de otra, nos exigen compartir el desgaste que entraña cada día y la resurrección que implica cada jornada nueva. Viene a ser hacerse solidarios de la aventura humana que es la existencia de la otra persona.

 

Esta experiencia nos da la clave para vivir profundamente el encuentro fraterno. En el Equipo participamos de la «salud» y de la «enfermedad» de los otros matrimonios. Por eso, el Equipo adquiere solidez poco a poco, como va tomando cuerpo en nuestro matrimonio lo que significa «estar casados en el Señor».

 

La experiencia del Equipo se ha de traducir en esos encuentros fraternos que vivimos tanto en nuestro trabajo como en los momentos de fiesta. Lo conseguimos:

 

·         Cuando tenemos el coraje de poner calor humano en nuestras relaciones con todos.

 

·         Cuando nos proponemos de verdad superar las agresividades que distancian.

 

·         Cuando intentamos romper las barreras de egoísmos interesados.

 

También éste es uno de los significados y una de las exigencias del Cuerpo de Cristo que formamos. Una exigencia que nos proyecta más allá de nuestra familia.

 

Sí, porque nos lleva a compartir la «salud y la enfermedad» con un talante universalista. Abiertos a todos. Sin miedo a sentir la llamada de cada ser humano. Dispuestos a dar una respuesta positiva según nuestras posibilidades, Pero de una forma concreta, como concreta es la necesidad.

 

Es que los demás forman parte de nuestra existencia. Nuestro cónyuge, nuestros hijos, los miembros de nuestro Equipo, nuestros amigos, aquellas personas que mantienen con nosotros una relación profesional... todos los que se relacionan con nosotros, de cualquier forma que sea. Realmente, vivimos desde los otros y para los otros. Pues ser consecuentes con este compromiso es ser Cuerpo de Cristo, según lo entendía San Pablo. Naturalmente, si vivimos sin límites lo que sea hacer el bien.

 

  1. ¿En qué detalles se nota que compartimos la «salud y la enfermedad» de los miembros de nuestro equipo?

 

  1. ¿Porqué no somos más sensibles a las necesidades de los demás?

 

  1. ¿Cómo podemos acercamos más a la situación real de los otros?

 

 Nota del Equipo Web: las itálicas que no están entre comillas, son nuestras.

Espere el próximo mes: Asumir la Realidad de Nuestro Mundo